jueves, 31 de julio de 2008

Allison Mack



Fícha Técnica
Nombre Artístico: Allison Mack Nombre Completo: Desconocido Fecha de Nacimiento: 29 de Julio del 1982 Lugar de Nacimiento: Preez, (Alemania) Altura: 162Cm Color del Cabello: Rubio Color de Ojos: Verdes Pasatiempos: Bailar, cantar, leer, pintar y escuchar música.


Biografía
Allison Mack nació el 29 de Julio del 1982, en Preez, Alemania, Allison es talentosa actriz con más de una década de experiencia en el área de entretenimiento.
Antes de que Allison comprara una casa en Vancouver, ciudad en la que se filma Smallville, vivía en California de Sur, con sus padres Jonathan (quien es tenor) y Mindy y sus hermanos Shannos y Robyn.
Su primer trabajo fue una publicidad para una marca de chocolates en Alemania, lo que no le gustó de hacer ese anuncio fue que tenía prohibido tragar el chocolate y debía escupirlo al finalizar la toma, eso era muy frustrante sobre todo si tenía 4 años de edad.
Después de mudarse a California (USA) cuando tenía 6 años, Allison trabajó de manera continua durante toda su niñez y juventud, ella estudió actuación en la escuela de Los Angeles llamada "Young Actors Space", y trabajó en varias películas como Police Academy 6: City Under Siege y Camp Nowhere y en la película para la familia "Honey, We Shrunk Ourselves" y muschas otras peliculas de menor envergadura.
Allison trabajó ademas en series para televisión, como en Smallville como la conocemos nosotros y "Hill & Diller", "Opposite Sex" y también en "My Horrible Year!".
Aunque ella haya estado actuando desde muy pequeña no pensó en ello como una profesión hasta la edad de los 15 años, comenta que cuando era pequeña tenía miedo de besar a chicos, por eso no quería ser actriz porque así no tenía que hacer ese tipo de escenas, en cambio estaba interesada en ser veterinaria, biología, entrenadora de delfines y después directora. Pero a medida que crecía, más se convencía de que quería ser actriz. Pensó que si tenía la oportunidad de vivir de ello, ¿Porque no? Entonces decidió de seguir esa trayectoria y esta contenta desde entonces.
Como una gran fan de os Teatros Musicales, Los talentos de Allison Mack se han extendido mas allá de la televisión y las películas. Ella ha recibido maginficas reseñas de su doble trabajo tanto como coreógrafa y actriz en las obras "Rent" y "Chicago." Como resultado de esas actuaciones se le ha ofrecido hacer su debut como directora con Jer Bear Productions' en "Hair." Todas las reseñas de LA Weekly, Backstage West, The Tolucan Times y The Burbank Times hablan de su magnifica diversidad como actriz, cantante y coreógrafa en estas obras.
Allison Mack ha ganado por dos años consecutivos en los Teen Choice Awards como “Best Sidekick” en el 2006 y 2007.


Otros datos:
Tiene un perro, pastor alemán llamado “Phantom”.
Tiene dos tatuajes, una "Hada del amanecer" en el tobillo tomada del libro "Hadas buenas, Hadas malas" y una “P” cerca de su corazón en alusión a su ex-novio.
Annette O´Toole (Martha Kent en Smallville) fue la que la enseñó a bordar y a hacer punto.
Kristin Kreuk (Lana Lang en Smallville) y ella son inseparables. Van de compras casi todos los fines de semana. Son muy buenas amigas, además ambas comparten una gran pasión por la lectura.
Las actrices favoritas de Allison, son Katherine Hepburn (con la que se siente identificada) y Audrey Hepburn (la cual es su ideal de belleza).
Su película favorita es “Annie Hall” de Woody Allen
Su autor favorito es John Irving y es una gran aficionada a Harry Potter
Allison dice textualmente: “Me gustaría que Chloe tuviera una relación más abierta con Lex. Porque pienso que son dos de los personajes más inteligentes en la función. Y apenas tengo escenas con Michael Rosenbaum, y amo a Michael Rosenbaum. Lo pasamos tan bien rodando ' Kinetic ' . Él tiene mucho talento y es muy divertido” (Estos datos son del 2002). Más actualmente se siente más satisfecha al haber coincidido más juntos en la 3ª temporada”.
Dice haber aprendido mucho de John Glover, al que le tiene gran estima. Glover le regaló una camisa amarilla con un ratón estampado.
Allison practica kickboxing y artes marciales.
Allison Mack fue la nº 22 entre las 50 mujeres más atractivas según la revista “Femme Fatale” en Febrero de del 2005
También tiene una gran amistad con su otra compañera femenina en Smallville, Erica Durance (Lois Lane)


Filmografía /Televisión
Police Academy 6: City Under Siege (1989)
I Know My First Name is Steven (1989)
Switched at Birth (1991)
The Perfect Bride (1991)
Living a Lie (1991)
A Private Matter (1992)
A Message from Holly (1992)
Night Eyes Three (1993)

How do you talk to an angel - The Heights

miércoles, 30 de julio de 2008

Jóvenes harajukus de Tokyo

Un mezcla entre lo punk y los 80: chamarras de cuero, dobles bolsos, mallas y colores estridentes hasta en el cabello, tal es la última moda entre los jóvenes de Tokio

El Universal

Un mezcla entre lo punk y los 80: chamarras de cuero, dobles bolsos, mallas y colores estridentes hasta en el cabello, tal es la última moda entre los jóvenes de Tokio.
De acuerdo con Gerardo Noriega, viajero incansable y fiel observador de las costumbres de los países que visita, “el vestir de los jóvenes en Tokio hoy en día es todo un ritual. La mayoría de los chavos crean sus propios looks tratando de llamar la atención al máximo, es como una competencia a ver quién luce más extravagante.
“Se trata de ser diferente a los demás. En ocasiones se visten imitando a los personajes de los animés, los famosos dibujos animados japoneses”, explica.
De acuerdo con Gerardo, la idea es lucirse en lugares públicos, que son el punto de reunión favorito, “los fines de semana se van a los parques donde se juntan a platicar por largo rato”.
Noriega asegura que también sale a relucir en la vestimenta el lado algo atrevido de los japoneses, pues abundan las llamadas “lolitas”, quienes se visten con una especie de uniformes con mini-minifaldas, que se originaron también en los animés tradicionales y en los hentai, o de contenido erótico, y que ya forman parte de una moda permanente en la ciudad.
Comenta que hay ahí una zona donde se encuentran todas las tiendas de las marcas más importantes.
“Se trata de Yoyogi, donde van muchos jóvenes que se distinguen por ser fashion victims (víctimas de la moda) verdaderos fanáticos de las marcas extranjeras, sobre todo de las europeas.
Curiosamente, las tallas son más pequeñas que en otros países, pues quienes son adictos a la moda en este país buscan lucir una muy delgada silueta, tanto hombres como mujeres.
Describe también que “las chicas se ponen muchos accesorios, llevan hasta dos bolsos en la mano, se ve que gastan mucho en su imagen”.
Cuenta que Omotesando Hills es la zona más cool de Tokio, lo mismo que Ginza, donde también hay muchas tiendas de diseñador.
“Aquí vemos gente con peinados punk que se reúnen en bares muy caros y concurridos como Soho´s Omotesando, Bar Ho y Kagaya, entre otros.
Algunos están en el último piso de altos edificios o en los lobbys de hoteles de lujo”, dice.

Un ciudad inspiradora
Visitar Tokio es una buena forma de encontrar inspiración para profesiones como la moda, la arquitectura, el diseño y la tecnología.
“Pienso que debes observar detenidamente cada detalle; descubrir el perfeccionismo de los japoneses, evidente en cada una de las labores que realizan”, dice Noriega.
“Tienen una visión muy diferente a la occidental; son apasionados de la naturaleza y el orden urbano. Su obsesión por la tecnología se aprecia en cada detalle de la cotidianidad.
Hay puentes y edificios impresionantes por doquier, es una ciudad muy ordenada, todo luce de tal manera que te inspira a tratar de ser como ellos”.
Explica que esta obsesión por hacerlo todo perfecto lleva a muchos jóvenes a la frustración y a la depresión y por ello el número de suicidios continúa siendo alarmante.
Entre las novedades en la ciudad, según cuenta Noriega, está la Torre Mori, cuyos interiores fueron creados por el afamado diseñador Issey Miyake, sin duda un atractivo más que nos induce a querer conocer esta bella y moderna ciudad.

Damien Hirst y su diseño de la calavera de diamantes



Londres, Inglaterra. El artista británico Damien Hirst, quien saltó a la fama por sus tiburones en formol, ha develado desde hace un par de años en Londres su obra más iconoclasta: una calavera incrustada en diamantes que está valorada en unos 50 millones de libras (100 millones de dólares, 74 millones de euros).
Inspirada en una calavera azteca que Hirst vio en su niñez, la pieza, bautizada como For the love of God (Por el amor de Dios), tiene la estimación más alta para una obra de un artista vivo.
Damien Hirst espera que su calavera del siglo XVIII, incrustada con 8 mil 601 diamantes, sea exhibida en el Museo Británico, al lado del cráneo en turquesa azteca que la inspiró.
La calavera de Hirst es la estrella de una muestra que incluyó en una pasada exposición otras de sus obras, consagrada al polémico artista de 41 años, en la galería White Cube, en Londres.
Según el artista, la calavera en la que joyeros londinenses incrustaron los diamantes, representa ''la victoria definitiva sobre la muerte".
Hirst dijo que espera que ''la obra quite la respiración" de todo aquel que la mire.

Interés de coleccionistas
La calavera estará expuesta en varios museos y galerías alrededor del mundo. Asimismo, al parecer varios coleccionistas se han acercado al artista y a las galerías donde se ha exhibido, las cuales estan rodeadas de fuertes medidas de seguridad, para expresar su interés en adquirirla.
Las galerías han explicado que Damien Hirst había comprado la calavera del siglo XVIII, que se cree perteneció a un europeo de 35 años, en un mercado en Islington, el norte de Londres. Los análisis de carbono 14 sugieren que el hombre vivió entre los años 1720 y 1810, indicaron los expertos que la han analizado.

Robin de Sherwood. 1984 - 1986



Reseña: Serie de aventuras basada en la leyenda de Robin Hood, lanzada luego del éxito de ROBIN HOOD: THE SWORDS OF WAYLAND, telefilme emitido en 1984 que trataba de centrarse en aventuras sobrenaturales de Robin, como luchas contra hechiceras y fuerzas del mal.

Créditos:
Elenco regular :

Michael Prade ... Robin Hood (1984-1985)

Jason Connery ... Robert de Nottingham "Robin Hood" (1985-1986)

Nicolás Grace ... Sheriff de Nottingham

Philip David ... Rey Juan

Judi Trott ... Lady Marian

http://translate.google.com.co/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.boldoutlaw.com/robint/ryan1.html&sa=X&oi=translate&resnum=1&ct=result&prev=/search%3Fq%3Dwww.boldoutlaw.com/robin/ryan1.html%26hl%3Des%26lr%3D

lunes, 28 de julio de 2008

J. R. R. Tolkien

¡¡Cómo no!! ¿Una página dedicada al maestro Tolkien que no tiene una biografía?¡¡Tema solucionado!! He aquí unas humildes palabras que os intentaran describir la vida de tan distinguido personaje. :-)
John Ronald Reuel Tolkien nació el 3 de Enero del año 1892 en la localidad Surafricana de Bloemfontein. Su madre, de origen Inglés, decidió llevarse a él y a su hermano Hilary, nacido un año después, de vuelta a Inglaterra, concretamente a Birmingham, en abril del año 1895, mientras que su padre, Arthur Tolkien, permanecía en Sudáfrica.

En Noviembre, su familia supo que había contraido fiebre reumática, lo que aplazó sus planes de viaje teniendo en cuenta que para el tratamiento de la enfermedad sería mucho más apropiado el clima surafricano. Las navidades pasaron sin novedades en su estado de salud, pero el 15 de Febrero de 1896, poco antes de que su esposa se embarcase hacia Bloemfontein, ésta recibió finalmente la noticia de la muerte de Arthur.

Aproximadamente por el año 1900, J.R.R. Tolkien comenzó sus estudios en la King Edward Grammar School. Sólo pasaron 4 años cuando su madre Mabel Tolkien, enferma de diabetes, murió a la pronta edad de 34 años. Ronald y su hermano fueron a vivir con una tía suya en la misma localidad.En el año 1908 Ronald empezó su primer curso en Oxford, y cinco años mas tarde aprobó el examen Honours Moderations.

A partir de la muerte de su madre, el joven Tolkien buscó en la religión el soporte para llenar el vacío que dejó Mabel Tolkien. Humprey Carpenter, el biógrafo de Tolkien, llegó a escribir: "...La pérdida de su madre [...] lo convirtió en un pesimista", "O mejor dicho, lo convirtió en dos personas. Él era por naturaleza un hombre de alegría casi irreprimible y con un enorme entusiasmo por la vida. Amaba la buena conversación y la actividad física. Tenía un profundo sentido del humor y gran capacidad para hacer amigos. Pero a partir de entonces, su personalidad desarrollaría una segunda faceta, más íntima, pero predominante en sus cartas y diarios, y susceptible de sufrir hondos abatimientos.

"Aunque, Joseph Pearce escribió: "Tolkien aceptaba los pesares de la vida con paciente dominio de si mismo..."Durante su vida "rural", Tolkien descubrió el amor por los árboles. Un incidente quedó grabado en su mente: "Había un sauce suspendido sobre el estanque del molino, y aprendí a trepar por él... [...] Un día lo cortaron. No hicieron nada con él. El tronco quedó allí, caído. Nunca lo olvidé". ¿No os recuerda a algo? Los cuatro años que pasó en el campo fueron, según Tolkien, la parte más formativa, y en apariencia, mas larga de su vida.
Un J.R.R. Tolkien con 22 años se promete con su novia de la infancia, Edith Bratt, y vuelve a Oxford para terminar sus estudios el año que empieza la Primera Guerra Mundial. Un hecho histórico que marcará de forma determinante su futuro como escritor.Acabó la licenciatura con honores de primera clase en lengua y literaturas Anglosajonas, y un año después (1915) fue destinado a los fusileros de Lancashire.En 1916 se casa con su prometida Edith Bratt, pero le llaman a filas y es destinado a Francia. Mientras estaba destinado en el Somme fue herido por una granada; volvió a Inglaterra, y mientras se recuperaba de las lesiones sufridas empezó a escribir EL SILMARILLION. Poco después, en 1917, nace su primer hijo, John. Consigió también el ascenso a Teniente y fue destinado a Staffordshire.

Una vez finalizada la guerra vuelve con su familia y se incorpora al equipo que prepara el New English Dictionary; mientras tanto trabaja como tutor en Oxford.En 1920 es nominado lector de lengua inglesa en la universidad de Leeds y nace su segundo hijo, Michael. En el año 1924, cuando nace su tercer hijo, Christopher, se incorpora al equipo docente cómo profesor de lengua inglesa en Leeds. Al año siguiente, él y E.V. Gordon publicaron SIR GAWAIN Y EL CABALLERO VERDE.

En una entrevista radiofónica en la BBC el 16 de diciembre de 1970, le preguntaron si él daba mucha importancia a `el hogar, el fuego, la pipa y la cama`; él respondió con una sorpresa aparentemente genuina: "¿Usted no?"
Seguidamente fue escogido profesor de Oxford, en su especialidad, comenzando su amistad con C.S. Lewis y tres años después nació su hija menor Priscilla. En el año 1936 termina de escribir EL HOBBIT y da la conferencia "BEOWULF: LOS MONSTRUOS Y LOS CRITICOS". Al año siguiente se publica EL HOBBIT, y J.R.R. Tolkien comienza a escribir lo que se convertirá en EL SEÑOR DE LOS ANILLOS. En el año del inicio de la 2ª Guerra Mundial, Tolkien da la conferencia: "CUENTOS DE HADAS", y durante todo este periodo de guerra trabaja profundamente en ESDLA. Al terminar la guerra, en 1945, es elegido Merton Profesor de Lengua y Literatura inglesas en Oxford.

En 1947 envió una prueba de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS a los editores, que completó en el 1948. Un año después se publicó EDIGIO, EL GRANJERO DE HAM, pero hasta el año 1954 no se publicaron los dos primeros volúmenes de ESDLA; el tercero se publicaría al año siguiente. Es necesario mencionar la variada acogida que tuvo la publicación de ESDLA, así como ciertas críticas en torno al fascismo de su obra, teniendo en cuenta las fechas de publicación y la realidad política europea.En 1959 J.R.R. Tolkien se jubiló como profesor. Tres años mas tarde publica LAS AVENTURAS DE TOM BOMBADIL, y dos años después ÁRBOL Y HOJA.La verdadera historia de culto a las obras de J.R.R. Tolkien no empieza hasta 1965, cuando se publican las ediciones de bolsillo norteamericanas, muy bien recibidas en los entornos universitarios.En 1967 se publica EL HERRERO DE WOOTTON MAJOR y THE ROAD GOES EVER ON.Al año siguiente los Tolkien se mudan al pueblo de Poole. Tres años mas tarde fallecía Edith Tolkien a la edad de 82 años. En 1972 Tolkien regresa a Oxford y recibe la Cruz del Imperio Británico de manos de la reina.El 2 de setiembre de 1973 murió J.R.R. Tolkien a los 81 años de edad.

Versión ResumidaBiografía Versión resumida Bibliografía Ampliación El Paso por el Horror. Para los que no quieran tragarse todo el rollito a continuación pongo en orden cronológico los acontecimientos mas importantes.

1892 - Nace John Ronald Reuel Tolkien en Bloemfontein, Sudáfrica, el 3 de enero.
1894 - Nace su hermano Hilary.
1895 - Se mudan junto a su madre a Birmingham, Inglaterra. El padre se queda en Suráfrica.
1900 - Ronald empieza sus estudios en el King Edward`s Grammar School1904 - Muere la madre de Tolkien a los 34 años.
1905 - Ronald, con su hermano se van a vivir a casa de una tía en la misma población.
1908 - Tolkien empieza su primer curso en Oxford.
1913 - Pasa el examen de Honours Moderations.
1914 - Se promete con su novia de la infancia, Edith Bratt, regresa a Oxford y estalla la primera guerra mundial.
1915 - Obtiene la licenciatura con honores de primera clase en lengua y literatura inglesas. Es destinado a los fusileros de Lancashire.
1916 - Se casa con su prometida, es destinado a la guerra en Francia de donde regresa herido por una granada.
1917 - Mientras se recupera de las heridas empieza a escribir EL SILMARILLION, y nace su primer hijo, John.
1918 - Es ascendido a teniente, finaliza la guerra, vuelve a Oxford y se incorpora a la redacción del New English Dictionary.
1920 - Es nombrado lector de lengua inglesa en la Universidad de Leeds y nace su segundo hijo Michael.
1924 - Es nombrado profesor de lengua inglesa en Leeds. Nace su tercer hijo Christopher.
1925 - Tolkien y E. V. Gordon publican SIR GAWAIN Y EL CABALLERO VERDE. Tolkien es nombrado profesor de anglosajón en Oxford.
1929 - Nace Priscilla, su hija menor.
1936 - Tolkien termina EL HOBBIT, y da la conferencia "BEOWULF: LOS MONSTRUOS Y LOS CRITICOS".
1937 - Se publica EL HOBBIT, y empieza a escribir lo que será EL SEÑOR DE LOS ANILLOS.
1939 - J.R.R. Tolkien da su conferencia sobre "CUENTOS DE HADAS", y trabaja sin descanso en ESDLA durante toda la guerra.
1945 - Tolkien es elegido Merton profesor de lengua y literatura inglesas en Oxford.
1947 - Envía una prueba de ESDLA a los editores.
1948 - Completa ESDLA.1949 - Se publica EGIDIO, EL GRANJERO DE HAM.
1954 - Se publican los dos primeros volúmenes de ESDLA.
1955 - Publicación del tercer volumen.
1959 - Tolkien se jubila como profesor.
1962 - Se publica LAS AVENTURAS DE OF TOM BOMBADIL.
1964 - Se publica ÁRBOL Y HOJA.1965 - Salen a la venta las ediciones de bolsillo norteamericanas de ESDLA y empieza el verdadero culto a la obra.
1967 - Se publican EL HERRERO DE WOOTTON MAJOR y THE ROAD GOES EVER ON.
1968 - La familia Tolkien se muda a Poole.
1971 - Muere Edith Bratt, a los 82 años de edad.
1972 - Tolkien regresa a Oxford y recibe la Cruz del Imperio Británico de manos de la reina.
1973 - Fallece J.R.R. Tolkien, el 2 de septiembre a los 81 años de edad.

LAS OBRAS DE J.R.R. TolkienBiografía Versión resumida Bibliografía Ampliación El Paso por el Horror

1925 SIR GAWAIN Y EL CABALLERO VERDE.
1937 EL HOBBIT.
1949 EGIDIO, EL GRANJERO DE HAM.
1954 EL SEÑOR DE LOS ANILLOS I Y II.
1955 EL SEÑOR DE LOS ANILLOS III.
1962 LAS AVENTURAS DE TOM BOMBADIL Y OTROS VERSOS DEL LIBRO ROJO.
1964 ÁRBOL Y HOJA.
1967 EL HERRERO DE WOOTTON MAJOR.THE ROAD GOES EVER ON.PUBLICACIONES PÓSTUMAS
1976 LAS CARTAS DE PAPA NOEL.1977 EL SILMARILLION.
1979 PINTURAS Y DIBUJOS1980 CUENTOS INCONCLUSOS DE NÚMENOR Y LA TIERRA MEDIA.
1981 LAS CARTAS DE J.R.R. TOLKIEN.
1982 EL SEÑOR BLISS1983 LOS MONSTRUOS Y LOS CRÍTICOS Y OTROS ENSAYOS.HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA I: EL LIBRO DE LOS CUENTOS PERDIDOS I.
1984 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA II: EL LIBRO DE LOS CUENTOS PERDIDOS II.
1985 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA III: LAS BALADAS DE BELERIAND.
1986 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA IV: LA FORMACIÓN DE LA TIERRA MEDIA.
1987 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA V: EL CAMINO PERDIDO Y OTROS RELATOS.
1988 HISTORIA DE ESDLA I: EL RETORNO DE LA SOMBRA.
1989 HISTORIA DE ESDLA II: LA TRAICIÓN DE ISENGARD.1990 HISTORIA DE ESDLA III: LA GUERRA DEL ANILLO.
1992 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA VI: LA CAÍDA DE NÚMENOR.HISTORIA DE ESDLA IV: EL FIN DE LA TERCERA EDAD.
1993 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA VII: EL ANILLO DE MORGOTH.
1994 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA VIII: LA GUERRA DE LAS JOYAS.
1996 HISTORIA DE LA TIERRA MEDIA IX: PUEBLOS DE LA TIERRA MEDIA.
1998 ROVERANDOM.

Ampliación Enlaces
Biografía Versión resumida Bibliografía Ampliación El Paso por el Horror

Religión
Un aspecto de vital importancia es la conversión de su madre al catolicismo. A partir de la muerte de su padre, su madre Mabel Tolkien fue acercándose a esta doctrina, hasta que en junio de 1900 se convirtió al catolicismo. Tolkien se convertiría a los 8 años de edad, hecho que le marcaría profundamente en su vida. Se comenta que la fuerza de su creencia tiene su origen en ser el legado de su madre.Escribió en 1956: "Soy en efecto, cristiano y apostólico romano por lo demás, de modo que no espero que la "historia" sea otra cosa que "una larga derrota", aunque contenga (y en una leyenda puede contener más clara y conmovedoramente) algunas muestras o atisbos de victoria final".En una carta al Padre Murray, íntimo de la familia Tolkien, Ronald escribió: "El Señor de los Anillos es, por supuesto, una obra fundamentalmente religiosa y católica; de manera inconsciente al principio, pero luego cobré conciencia de ello en la revisión."Los críticos de Tolkien observan gran cantidad de referencias entre su obra y la religión cristiana, pero el mismo autor negó estas afirmaciones comentando que la intencionalidad de la obra es la ortodoxia desde un punto de vista teológico. A la vez, no se observan contradicciones entre la historia católica y la creación de la Tierra media y sus personajes.

Mabel Tolkien
Mabel Tolkien se encargaba de la educación de sus hijos (tenia conocimientos de latín, alemán, francés, pintaba, dibujaba y tocaba el piano). Por lo que parece era una profesora apta para la formación de sus hijos en sus primeros años, por no tener medios económicos para poder pagar un tutor; pero cuando no atendía estos quehaceres, se preocupaba de que tuvieran libros para leer. A Tolkien le gustó "Alicia en el país de las maravillas", disfrutaba con los libros de "Curdie" de George Macdonald que narraban batallas entre trasgos y hadas buenas que luchaban por la supremacía de un mundo de moral cristiana, y también bebió de los cuentos de hadas de Andrew Lang. Podría decirse que tuvieron una grata influencia en la obra posterior de Tolkien.El testamento de Mabel Tolkien dispuso al Padre Francis Morgan como tutor de sus hijos. El sacerdote mostró un gran afecto y generosidad hacia los descendientes Tolkien, mientras sacaba de su bolsillo el dinero necesario para su sustento. Tolkien siempre agradeció al Padre Francis su afecto hacia ellos, llegando a decir: "Por primera vez aprendí de él la caridad y el perdón".

Primera Guerra Mundial
Al cabo de unas semanas (en julio) tuvo que embarcarse para Francia a los campos de batalla para cumplir con sus obligaciones militares. Pero una extraña fiebre lo liberó del "horror bestial" de la guerra de trincheras. De todas las terribles imágenes que lo acosarían durante años, Tolkien guardó un recuerdo que inspiró a uno de los más grandes personajes de ESDLA, nuestro querido Sam Gamyi, del que Tolkien haría una descripción como esta:"... Mi Sam Gamyi, es en realidad un reflejo del soldado inglés, de los asistentes y soldados rasos que conocí en la guerra de 1914, y que me parecieron muy superiores a mi mismo."Para completar esta información, nada mejor que leer el reportaje El Paso por el Horror, en el que se realiza un completo estudio acerca de cómo vivió Tolkien la Primera Guerra Mundial.

Nace su primer hijo
Algunos escritores anuncian que si Tolkien no hubiera sido padre no hubiera escrito El Hobbit, que empezó como un relato para entretener a sus hijos, ni ESDLA. Seguramente hubiera continuado con el Silmarillión pero jamás se habría publicado.

C.S. Lewis
Bien es sabido que a Tolkien le agradaba conversar, y era frecuente en él que participase u organizase grupos de discusión. El grupo en el que participó se llamaba Los Inklings: estaba formado por diferentes intelectuales del entorno de Oxford como C.S. Lewis, el hermano de este, etc. Empezaron a reunirse a principios de la década de los treinta, y el punto en común de sus participantes era el interés por la literatura.En estas reuniones fue donde se leyó por primera vez El Hobbit.Tolkien basó la forma de hablar de Bárbol en la estruendosa voz de C.S. Lewis. Este autor y amigo fue el mejor punto de apoyo para ESDLA, obra admirada por él que deseaba ver terminada.

Conferencia: "CUENTOS DE HADAS"
Criticas a su supuesto infantilismo recibió muchas, pero se defendió en su ensayo sobre los cuentos de hadas, que no expondremos aquí, pero del que nos serviremos extrayendo una frase: "... ¿Tengo que menospreciar el sueño porque los niños duermen profundamente?"
Variada acogida de la publicación de ESDLA: la recepción de la obra
Como la mayoría de vosotros ya sabéis, el texto del ESDLA ha sido duramente criticado y ferozmente defendido y alabado. En los siguientes párrafos os exponemos algunos de los comentarios que ha suscitado la obra:-"Supongo que la intención era que lo tomaran en serio, y me temo que no encuentro ninguna razón para hacerlo"-"Se trata de una obra asombrosa. Es una aportación no solo a la literatura mundial, sino a su historia."-"Uno de los narradores que logran que sus lectores, como los niños, abran los ojos como platos y pidan mas."-"El problema del mensaje de Tolkien es que no tiene ningún mensaje".-"El estilo de la Tierra Media ha pasado de moda. 1968".-"A los prácticos les parecerá una pérdida de tiempo. Pero los mas imaginativos quedarán absorbidos por el libro, se convertirán en parte de la misión y lamentarán que sólo haya dos libros por venir."-"Si a alguien le disgusta nunca más volveré a confiar en su juicio literario sobre nada."-"Una de las obras literarias más notables de nuestro tiempo y de todos los tiempos. Es reconfortante, en estos agitados días, recibir de nuevo la seguridad de que los mansos heredaran la tierra."-"Una mezcla de Wagner y flautista de Hamelín."-"Es una obra paternalista, reaccionaria, antiintelectual, racista, fascista y, quizá lo peor de todo en términos contemporáneos, irrelevante."-"Es sorprendente que todos los personajes sean niños disfrazados de héroes adultos. Los hobbits, o medianos, son niños corrientes; los héroes completamente humanos han llegado a la quinta forma; pero casi ninguno de ellos sabe algo de mujeres, excepto de oídas. Y los elfos, enanos y ents son, de un modo irrevocable, niños, y jamás llegaran a la pubertad."La respuesta de Tolkien a esta última crítica fue: "Malditos sean E.M. y su adolescencia demorada. Es lo bastante mayor como para estar mejor enterado. Le haría bien saber lo que las mujeres piensan de su "sapiencia de las mujeres", especialmente como test de su mentalidad adulta."

Fascismo
Tolkien rara vez hablaba de sus tendencias políticas, pero llegó a decir: "Mis opiniones políticas se inclinan más y más hacia el anarquismo (entendido filosóficamente, lo cual significa la abolición del control, no hombres barbados armados de bombas) o hacia la monarquía "inconstitucional".". También comentó: "¿Es posible que sea por estas ideas que Mordor esté habitado por un tirano que esclaviza a sus siervos?"En referencia al comunismo: Se encuentran planificaciones o grandes empresas políticas en las bellas tierras de la Comarca, Rivendel... ¿?Quizás el hecho que Tolkien no se sintiera socialista era por su oposición a la planificación y a los hacedores de dichos "planes" que se vuelven malos cuando adquieren el poder. J.R.R. Tolkien despreciaba el imperialismo británico y el imperialismo cultural de Estados Unidos.En referencia a su fascismo y racismo, Tolkien, respondiendo una carta de los editores alemanes, escribió: "¿Tengo que soportar esta impertinencia porque llevo apellido alemán, o la lunática ley que los rige exige un certificado de posesión de un origen arisch por parte de todas la personas de todos los paises?. De cualquier modo, objetaría fuertemente que semejante declaración apareciera impresa. No considero la (probable) ausencia de toda sangre judía como necesariamente honorable; tengo numerosos amigos judíos y lamentaría dar cualquier fundamento a la idea de que suscribo la doctrina racista, perniciosa y del todo anticientífica." Creo que os podéis imaginar la pregunta de los editores alemanes. Este hecho provocó una demora en la traducción de sus obras al alemán.

Edith Bratt
"Una muchacha de diecinueve años... era guapa, pequeña y delgada, con ojos azules y cabellos cortos y negros con raya en medio."Sin duda resulta curiosa la relación entre ambos. La profunda negativa del Padre Francis Morgan a la relación no impidió el posterior matrimonio, ya que el padre prohibió que se vieran hasta que Tolkien cumpliese los veintiún años. Muy a pesar suyo obedeció a su mentor (creía firmemente que se lo debia "todo"). Demostró su honor con obediencia y fidelidad para Edith. El día que obtuvo la mayoría de edad, escribió a Edith para volver a reunirse. ¡La joven muchacha estaba prometida! Tolkien fue a reunirse con ella y después de un día Edith decidió romper su anterior compromiso y casarse con Tolkien.

domingo, 27 de julio de 2008

Dibujos del reino tolkiano

sábado, 26 de julio de 2008

Roberto Bolaño, aquel heraldo de humor negro


Mauricio Weibel (Dpa) / S. de Chile \Actualizado 13.07.2008 - 05:00
Las obras cumbres de Bolaño atestiguan esa búsqueda de la verdad.
Se cumplen cinco años de la muerte del autor de '2666', referente de una literatura latinoamericana procaz.

A cinco años de su muerte, el escritor chileno Roberto Bolaño sigue corroyendo y navegando por los abismos de la literatura latinoamericana, que tienen en él y su ojo infrarrealista a su último espejo universal. Heredero de Jorge Luis Borges, fue un heraldo de humor negro, un tributario azul de la locura y voracidad de una sociedad atiborrada de traficantes, mirabilia y sincretismo, que como sus obras deambula al borde de sí misma, por desiertos mexicanos, callejuelas chilenas y esquinas prostibularias de España. "Bolaño es la culminación de un movimiento de vanguardia, que tuvo sus antecedentes en Juan Emar y Vicente Huidobro", dijo el premio Cervantes Jorge Edwards, quien opinó que su compatriota, fallecido el 14 de julio de 2003, tenía "la idea de llevar la literatura lo más lejos posible". Sus obras cumbres, 2666 y Los detectives salvajes, atestiguan esa búsqueda "por las peleas de verdad" como diría en la novela total que dedicó al escritor imaginario Benno von Archimboldi, un ex soldado nazi de altura y fealdad imposibles. Pero también es hoy un águila bicéfala, sobre cuyas alas pende la amenaza de los ejércitos de obsecuentes, de los seguidores incapaces de iterar la lucha quijotesca de Bolaño por reinventar la novela. "Está demasiado socorrido", alertó el poeta y premio Cervantes Gonzalo Rojas, quien cree que en esa vorágine son olvidadas las plumas fundacionales de América, como el nicaraguense Rubén Darío, "que nos dio la libertad del lenguaje". Sin embargo, nadie niega que Bolaño fue siempre aire y alegoría, un cruce insondable entre las bibliotecas de la identidad de América Latina y sus vivencias, siempre literarias, como vendimiador, vigilante nocturno y motociclista por los caminos bifurcados de sus orígenes y España. "Mezclaba con gran soltura lo fantástico y lo irreal, como lo hizo en Nocturno de Chile", una novela breve, admitió Edwards. Pero también todo es realidad y crítica social. Todo es muerte de Dios. Los detectives salvajes, de hecho, abre su mundo al lector con una cita blakiana: ¿Quiere usted la salvación de México?, ¿quiere que Cristo sea nuestro rey? No.Sin pontificarlo, y atacando al mundo instituido por Octavio Paz, Bolaño postuló siempre que la literatura contuviera mundos autorreferentes, que sólo eran posibles si eran estructurados desde la identidad, que es la pregunta del modernismo latinoamericano. Por ello, la persecución de Cesárea Tinajero, la existencia de Lalo Cura, el desconocido orinador de las iglesias de Santa Teresa, la puta inmigrante y asesina en Madrid, la cárcel como una boca. Hoy sólo queda su silencio, fraguado en su infancia pueblerina en Chile, su adolescencia mexicana, su frustrado viaje a defender la revolución de Salvador Allende. Sus horas borgeanas en la biblioteca pública del Distrito Federal. La inmortalidad no existe, Shakespeare será olvidado, bramó alguna vez, inconsciente de su propio destino que lo llevó a ser el espejo y carretera distante de una generación literaria, para quien la marginalidad del infrarrealismo no fue un obstáculo de adhesión. Es imposible saber si Roberto Bolaño intuyó su influencia, como confesó su amigo Jorge Volpi. Sólo conocemos que avizoró su muerte comatosa y hepática en Barcelona, en las horas finales de la novela 2666, cuando los premios Rómulo Gallegos y Herralde ya no podían ser un alivio. Cuando los heraldos negros ya cargaban su cuerpo por las catacumbas abismales de Roberto Matta, Macedonio Fernández y el gaucho Borges.

El mundo literario recuerda a Roberto Bolaño
Diarios hispanoamericanos recuerdan al escritor chileno, que sigue generando debate por su obra. Mientras, la adaptación al cine de “Los detectives salvajes” sigue su curso.

Lunes 14 de Julio de 2008 13:06 El Mercurio Online y agencias
SANTIAGO.- Mientras lograba reconocimiento internacional, Roberto Bolaño fallecía un 14 de julio de 2003 esperando un transplante de hígado en un hospital de Barcelona. El transplante no llegó, pero el escritor chileno alcanzó a terminar su ambiciosa novela “2666”, que obligó a los críticos y escritores a releer el conjunto de su trabajo, reducido por largos años al deleite casi exclusivo de sus amigos.No por nada Jorge Herralde, editor de Anagrama, reconoció en el diario argentino Página/12 que los dos primeros libros del chileno afincado en México no vendieron más de dos mil ejemplares. Sin embargo, hasta ahora “Los detectives salvajes” llegan a los 100 mil y, de acuerdo a Herralde, se transformará en un “long seller”.Éstos son algunos de los datos que se remarcan en el quinto aniversario de la muerte del autor de “Estrella Distante”, la historia de un poeta asesino y para muchos, su mejor obra, eclipsada por la fama de “Los detectives...”. El escritor ha sido motivo hoy lunes de varias reseñas en importantes diarios como “El Mundo” y “El País”, precedida por más artículos en los días previos al aniversario de su fallecimiento en periódicos mexicanos y argentinos.“Adn.es” lo recuerda como un antihéroe latinoamericano. “Ya se sabía que su estado de salud era muy delicado, que estaba primero en la lista de trasplantes y que batallaba a contrarreloj para terminar 2666, sin duda, su proyecto más ambicioso. Todos sus seguidores esperaban que cayera el bendito hígado pero Bolaño cayó primero”, dice el medio español, destacando su precaria existencia antes de la fama, su paso por un campo de prisioneros en Chile, su batalla contra vacas sagradas de la literatura como Octavio paz e Isabel Allende."El Mundo", en tanto, dice que fue un “Heredero de Jorge Luis Borges, fue un heraldo de humor negro, un tributario azul de la locura y voracidad de una sociedad atiborrada de traficantes, mirabilia y sincretismo, que como sus obras deambula al borde de sí misma, por desiertos mexicanos, callejuelas chilenas y esquinas prostibularias de España”.Jorge Edwards, por su parte, no duda en calificar que "Bolaño es la culminación de un movimiento de vanguardia, que tuvo sus antecedentes en Juan Emar y Vicente Huidobro" y que tenía "la idea de llevar la literatura lo más lejos posible".Vida y obras esencialesPara quienes quieran adentrarse en el mundo de Bolaño, DPA hice un breve resumen de su vida y obra. El escritor nació en Santiago de Chile el 28 de abril de 1953 y murió el 14 de julio de 2003 en Barcelona, España, tras agonizar diez días a causa de una falla hepática.Su infancia fue un tránsito permanente entre las ciudades de Los Ángeles, Valparaíso, Quilpué, Viña del Mar y Cauquenes. Luego vino su primera estancia en México, país que marcó su vida y obra.En 1973, volvió a Chile para apoyar al gobierno socialista de Salvador Allende. Llegó después del golpe militar, fue detenido y encarcelado. Años más tarde, tras ejercer todo tipo de oficios menores, fijó residencia en Barcelona.Sus obras principales son: "La literatura nazi en América" (1996), novela. "Estrella distante" (1996), novela corta. "Los detectives salvajes" (1998). "Nocturno de Chile" (2000), novela corta. "Tres" (2000), poesía. "Putas asesinas" (2001), cuentos. "El gaucho insufrible" (2003), relatos cortos. "2666" (2004), novela (obra póstuma). "La universidad desconocida" (2007), poesía (obra póstuma).El cine también saldará sus cuentas con el chileno. "Los detectives salvajes", considerada por el diario "New York Times" una de las diez mejores novelas editadas en 2007, será llevada a la pantalla el próximo año por el director mexicano Carlos Sama. El papel principal, del poeta Arturo Belano, sería intrepretado por Gael García Bernal.A su vez, la cineasta chilena Alicia Scherson llevará también al cine "El futuro", basada en el libro de Bolaño, "Una novelita lumpen".

Espectáculo Celestial

viernes, 25 de julio de 2008

Los mitos de Cthulhu: Lovecraft, Derleth y otros amigos














Por: Jorge Oscar Rossi

Con esta nota presentemos una introducción a los increíbles mundos Lovecraft y su creación: Los Mitos de Cthulhu. Además nos acercamos al Circulo Lovecraft y sus integrantes: August Derleth, Frank Belknap Long, Robert Bloch...
Puede considerarse a "Los Mitos de Cthulhu" como un trabajo colectivo que fue creciendo con las aportaciones del llamado Circulo de Lovecraft, un grupo de escritores formado por el propio Lovecraft, Clark Ashton Smith, Robert E. Howard, Robert Bloch, August Derleth, Frank Belknap Long, Henry Kuttner, E. Hoffman Price y otros. También fueron incluidas aportaciones provenientes de escritores anteriores como Ambrose Bierce, Algernon Blackwood, Arthur Machen o Robert W. Chambers y de algunas mitologias como la árabe, la polinesia o la sumeria.

H.P.L
No se puede ser muy original con Howard Philips Lovecraft, después del excelente ensayo de Rafael Llopis en la edición de "Los Mitos de Cthulhu" publicada por Alianza Editorial. Eduardo Giordanino y Carles Bellver Torlà, por su parte, realizaron con su "Dossier Lovecraft" un gran aporte a la difusión de este atormentado autor.Lovecraft (1890-1937) es, tal vez, el autor mas influyente de la literatura de terror del siglo XX, renovándola con un tratamiento de la narrativa y la atmósfera de sus historias, que acercó el genero a la ciencia-ficción.

Fue una persona solitaria que dedicaba su tiempo a la lectura, la astronomía y a cartearse con otros aficionados a la literatura macabra (probablemente hubiera amado el correo electrónico). Su prosa está influenciada por Lord Dunsany, William H. Hodgson, Arthur Machen y Edgar Allan Poe. Se lo conoce como el creador y máximo impulsor de la saga literaria conocida como "Los Mitos de Cthulhu". Algunas de sus obras mas conocidas en esta saga son "El caso de Charles Dexter Ward", "El Horror de Dunwich", "En las montañas de la locura", "La ciudad sin nombre" y "Las ratas en las paredes".
Como dice Carles Bellver Torlà en su ensayo "Lovecraft según Borges", "De igual modo que hizo Nietzsche, Lovecraft estaba sacando consecuencias de la muerte de Dios en la cultura occidental. Sus cuentos expresan la soledad y la pequeñez de lo humano en un universo infinito y amoral, azaroso y hostil, carente de significado y angustiosamente ajeno a nuestras preocupaciones y cavilaciones. El miedo ya no lo provoca el morboso encuentro con cadáveres o espíritus, sino la conciencia de nuestra situación en el mundo."
Desterrando las temáticas y escenarios de la novela gótica, Lovecraft nos habla de horrores sin nombre, horrores primordiales, arquetípicos, como pesadillas surgidas de lo más negro de nuestra psique. El horror primitivo que viene a inundar la conciencia del racional y mediocrizado hombre moderno. Así, para muchos, los Mitos simbolizan los temores y fuerzas primarios que todos los hombres llevamos en lo más profundo de nuestra psique. Son afectos y emociones poderosas que pueblan el inconsciente colectivo de la humanidad y yacen reprimidos ("dormidos", como el Gran Cthulhu), esperando la oportunidad para avasallar la conciencia y dominar nuestro actos. El hombre, que según la Biblia habia recibido la Creación para ejercer su señorío, encontró con Galileo, con Einstein y con Freud, que no era más que un átomo flotando en un lugar cualquiera del Universo, sin poder controlar siquiera su propia mente. Este descubrimiento produce la llamada "angustia cósmica" de que hablan algunos filósofos. Es la angustia de ser o sentirse nada, una mínima partícula a merced de los designios de fuerzas incomprensibles e inimaginables.

CONSOLIDANDO MITOS
August Derleth (1909-1971), fue el encargado de estructurar y difundir los Mitos de Cthulhu después de la muerte de Lovecraft. Lo hizo desde la editorial Arkham House, creada por el propio Derleth con la ayuda de Donald Wandrei. Lovecraft nunca intentó sistematizar sus Mitos. Para Rafael Llopis él era, principalmente, "el profeta de su religión", pues sólo había hablado de ciertos cultos, de rituales blasfemos, de algunos lugares mágicos y de potencias aborrecibles.
August Derleth, quizá el máximo continuador de su obra, trató de dar forma al caos inconsciente lovecraftiano y concibió un universo caracterizado por el maniqueísmo, en definitiva, por una lucha perpetua entre el bien y el mal. Así, este escritor, nacido en Sauk City, Wisconsin, es el responsable directo de la aparición de los Dioses Arquetípicos, enemigos irreconciliables de los Primigenios (o Primordiales) y favorables a la Humanidad, a la que protegen mediante ciertos símbolos. De todos estos dioses sólo es conocido Nodens, "Señor del Gran Abismo", una creación de Lovecraft que había aparecido fugazmente en el viaje onírico de Randolph Carter.
Como ocurre en "La Sombra sobre Innsmouth" y en otros escasos relatos, Lovecraft apenas sí menciona este hecho en escasas ocasiones y sin darle mayor importancia. Sin embargo, los Mitos de Derleth son esencialmente otros. Afirma que se trata de "una distorsión de antiguas leyendas cristianas reducidas a sus elementos más simples: una relación de la lucha cósmica entre las fuerzas del bien y del mal". Lovecraft, en cambio, se consideraba un ateo que no creía en nada. En su pesimismo esencial, tampoco consideraba la posibilidad de un combate entre el Bien y el Mal, sencillamente, porque no le parecía imaginable detener a este último. Así que la concepción de los Mitos, por parte de Derleth, no es la misma que la de Lovecraft. En Derleth se plantea una esperanza, en Lovecraft no. En todo caso, pensaría H.P., ¿esperanza de que?. Lovecraft aborrecía el mundo en el que vivía. Para él era un lugar hostil y repugnante. Solo era feliz con su circulo de amigos. Por lo demás, amaba el siglo XVIII y consideraba que esa era la época en la que hubiera debido vivir.
Volvamos a Derleth.
August comenzó a escribir "formalmente" en 1926. Tras varios trabajos en distintos campos, principalmente relacionados con su población natal, la noticia de la formación de la compañía editora "Loring & Mussey" le animó a escribir su primera obra de misterio, en 1933. Seis años después fundó Arkham House, donde se dieron cita los máximos admiradores del trabajo de Lovecraft, Dunsany, Algernon Blackwood y otros.
Tras la Segunda Guerra Mundial, empezó a reeditar los cuentos del maestro de Providence, pues los horrores bélicos habían creado en el gran público una sensibilidad más favorable hacia los espantos apocalípticos de los Mitos. Lovecraft había dejado una serie de papeles conocidos como el "Commonplace Book" donde tenía anotados una serie de argumentos que pensaba desarrollar más tarde.
Derleth inició así una colaboración póstuma con HP, de forma que todos esos relatos aparecieron firmados por ambos.
Sin embargo, las aportaciones de Derleth son ciertamente originales. No sólo introduce por primera vez una figura femenina de importancia, en su relato "El sello de R´lyeh", poniéndola como una mediadora entre lo consciente -plenamente humano- y los horrores del inconsciente, sino que para él el mar queda nuevamente definido. El abismo azul no será ya un arcano espantoso, sino un medio para el gozo de sus personajes.
Lovecraft, por su parte, siempre había tenido una relación espantosa con el sexo opuesto. Las mujeres, en su obra, se limitaron a tener un papel muy secundario y maléfico. Las escenas de sexo estaban excluidas de sus obras. Además, sentía un invencible odio hacía el mar, adquirido, según algunos, después de una intoxicación con pescado.Para muchos críticos, la técnica de Derleth, especialmente en uno de sus relatos más extensos sobre los Mitos: "El Rastro de Cthulhu", donde el propio demonio Primigenio es reducido a átomos por un impacto atómico, es más refinada que la de Lovecraft, si bien parece claro que se encuentran en distintas categorías. Derleth es más pragmático y menos ominoso y tiene un concepto de continuidad de la trama que a Lovecraft sólo le interesaba como mero pasatiempo epistolar. Muchos critican a Derleth por haber desvirtuado en gran medida la esencia lovecraftiana durante su sistematización de los Mitos.
Escritores posteriores como Colin Wilson, Ramsey Campbell, Stephen King, Brian Lumley y muchisimos otros han seguido haciendo relatos asociados a los Mitos.

¿Y QUE VENDRIAN A SER ESTOS MITOS?
Esto de los Mitos, en palabras del propio Lovecraft, "se basa en la idea central de que antaño nuestro mundo fue poblado por otras razas que, por practicar la magia negra, perdieron sus conquistas y fueron expulsados, pero viven aún en el Exterior, dispuestas en todo momento a volver a apoderarse de la Tierra".
Los Mitos tratan de la presencia de un grupo de dioses llamados los Grandes Primordiales (o Primigenios), que dominaron nuestro planeta antes de la llegada del hombre. Los Primordiales eran liderados por Azathoth y entre ellos se encuentran Cthulhu, Hastur, Nyarlathotep, Shub-Niggurath, Tsathoggua, el dios-serpiente Yig y Yog-Sothoth. Cthulhu, quizá el más maligno y poderoso, yace dormido, soñando, en un lugar indeterminado, en el fondo del mar, no excesivamente alejado de la isla de Ponape, en el Pacífico Sur.
Estos Primordiales entablaron una terrible guerra con otro grupo de dioses cósmicos, llamados Dioses Arquetípicos por Derleth, de la cual resultaron derrotados y condenados. Así fueron encerrados y dormidos en distintas partes de nuestro planeta y del espacio exterior. Parece que Nyarlathotep fue el único que escapó al castigo general, valiéndose de su astucia. Actualmente, ese dios aún conspira para conseguir el retorno de sus compañeros.
En nuestro planeta y en otras dimensiones del espacio-tiempo existen especies de monstruos asociados a ellos e incluso grupos de adoradores humanos cuyo propósito es despertar a estos entes extraterrestres. Tres de estas razas son los Perros de Tindalos, los necrófagos Gules (Ghouls) y los Profundos, ubicados en la ciudad de Innsmouth, adoradores del dios menor Dagon.
Existen una larga lista de libros místicos y malditos que contienen información sobre estos misterios. Mediante el uso de parábolas, fragmentos de textos esotéricos y técnicas simbólicas similares a los que aparecen en la Biblia, se ofrecen sutiles referencias sobre una siniestra e inmemorial sabiduría únicamente al alcance de los iniciados. Algunos de dichos códices tienen existencia real y no son mucho más agradables al lector en sus contenidos y revelaciones que el famoso Necronomicón. Otros solo tienen un nombre rimbombante. De este modo, aparecen títulos tan sonoros como el Thesaurus Chemicus de Bacon, la Turba Philosophorum, el The Witch Cult in Western Europe de Murray, el Zohar, la Cryptomemsys Patefacta de Falconer, el Libro de Thoth, el Ars Magne et Ultima de Lulio, la Rama Dorada de Frazer y otros tantos.
Si bien el contenido de estos textos apenas tiene nada que ver con los Mitos de Cthulhu, no ocurre lo mismo con aquellos inventados por los autores del "Círculo de Lovecraft". Aquí, sus creadores plantean la existencia de volúmenes revelados a los hombres a menudo por divinidades o monstruos exteriores, consecuencia de pesadillas originadas por experiencias sobrenaturales y, en casi todas las ocasiones, causa directa de la perdición de sus redactores, que solían morir en la forma más espantosa.
Entre ellos, destacan el Libro de Eibon, idea de Clark Ashton Smith, los Manuscritos Pnakóticos, los Unaussprechlichen Kulten o Libro Negro de Von Juntz, los Coultes des Goules del conde d'Erlette, (August Derleth), los Fragmentos de Celaeno, el Texto de R'lyeh, el De Vermiis Mysteriis de Ludvig Prinn y, especialmente, el Necronomicón, citado con una cantidad tan enorme de referencias bibliográficas que numerosos lectores han creído en su existencia real.

EL NECRONOMICÓN, ¿EXISTE O NO EXISTE?
Según la mitología lovecraftiana, su título original es Al-azif. Esta última palabra es utilizada por los árabes para designar cierto sonido nocturno que realizan los insectos y que se suponían eran demonios aulladores. El librito contendría fórmulas mágicas para invocar a los seres prehumanos que describen los Mitos, a la vez que juega con los conceptos comúnmente aceptados relacionados con el espacio y tiempo.
Es, en definitiva, una descripción precisa, detallada y documentada que contiene los medios necesarios para despertar de su sueño a los dioses Primigenios de Lovecraft, si bien, el conocimiento exacto de cómo llevarlo a cabo se ha perdido.
Supuestamente, el texto fue desarrollado por el poeta loco Abdul Al-Hazred, hacia el año 700 de nuestra era. De él, se afirman muchas cosas inverosímiles. Por ejemplo, que visitó las ruinas de Babilonia y que conoció los secretos subterráneos de Memphis, antes de retirarse solo al gran desierto del sur de Arabia, del que aún se cree que está poblado por monstruosidades y espíritus malvados. Al final de sus días, Al-Hazred se trasladó a Damasco, donde escribió el Necronomicón antes de morir o desaparecer en el año 738. Ebn Khallikan, en el siglo XII, afirma que fue devorado a plena luz del día por un monstruo espantoso. ¿Quien es Ebn Khallikan?: Bueno, yo no tengo el gusto...En su obra, el árabe loco indica haber contemplado la fabulosa Irem, también llamada Ciudad de los Pilares, bajo cuyas ruinas aún permanecen los restos de una ciudad sin nombre mucho más antigua que la aparición del hombre.
Parece que allá por el año 950, el Azif ya había ganado cierta popularidad entre los filósofos de la época y fue secretamente traducido en Grecia por Theodorus Philetas de Constantinopla bajo el título de Necronomicón. El patriarca Michael consiguió impedir que se realizaran ciertos ritos y ordenó su destrucción por el fuego. No pudo evitar, sin embargo, que una copia llegara a las manos de Olaus Wormius, que en el año 1228 la reescribió en latín. Que se sepa, este texto fue posteriormente impreso en dos ocasiones más: una durante el siglo XV, en Alemania, y otra en el XVII, en España.Ambas ediciones carecían de señales significativas externas y sólo podían ser hallados por su tipografía interior. De cualquier forma, tanto las ediciones en Griego como en Latín ya habían sido severamente prohibidas en 1232, poco después de la aparición del ejemplar de Wormius, por el Papa Gregorio IX.
El original en árabe se perdió aproximadamente en aquella época, aunque se sospecha que se ha realizado durante el presente siglo una copia en San Francisco. Tampoco ha quedado rastro de la copia en Griego, de la que se habían hecho reediciones en Italia entre los años 1500 y 1550.
Estas últimas, sin embargo, desaparecieron tras el incendio de una biblioteca particular en Salem, en el año 1692. Una traducción al inglés, obra del doctor John Dee, nunca fue impresa y sólo se conservan algunos fragmentos. De los textos latinos se sabe que el del siglo XV se halla en la Biblioteca Nacional de París, mientras que de la edición española del siglo XVII hay copias en la Biblioteca Widener (Harvard), en la Biblioteca de la Universidad de Miskatonic, en Arkham, -ambas, ciudad y universidad, absolutamente ficticias- y en la Biblioteca de la Universidad de Buenos Aires (en este último caso, de haber existido, es muy probable que hubiera terminado en los estomagos de las ratas que disfrutan el lugar).
Como en toda leyenda que se precie, se afirma que, existen dispersas y mantenidas en secreto muchas otras ediciones, aunque las autoridades las intentan suprimir siempre que las descubren. En la edición de los Mitos de Cthulhu, en Alianza Editorial, se inserta un fragmento de una traducción en castellano medieval de este libro. El texto, hallado en el Archivo Histórico de Simancas, fue redactado en León hacia el año 1300 por un autor desconocido. El contenido del fragmento es el siguiente:
De los Primeros Engendrados, escripto está que esperan siempre al unbral de la Entrada, é la dicha Entrada se encuentra en todas partes é en todos tienpos, ca Ellos non conosçen tiempo nyn lugar, sino esisten en todo tiempo é en todo lugar, a la ves é syn paresçer, é los ay dEllos que tomar pueden diferentes Fformas é Maneras, é revestir una Fforma dada é un Rrostro sabydo; é las Entradas dEllos están en cualquier parte, mas la primera es aquella cuya fize avrir, a Saber: Irem, Çibdat de los munchos Pylares, Çibdat so el Desyerto, mas sy ome alguno dixere la Palabra prohibida avrirá allí mesmo una Entrada é podrá aguardar a Los Que Atravesaren la dicha Entrada, que asy podrán ser: Doles é el Mi-Go, é el pueblo Cho-Cho, é los Profundos de la Mar, é los Gugos, é las Descarnadas Animalias de la noche, é los Cogotes é los Vormis, é los Santacos que fazen custodia de la Kadat del Desyerto de los Yelos é la Meseta de Leng. Que todos por igual son Fijos de los Dioses Primeros. Pues aconstesçió que, la Grande Rraça de Yit non aviendo conzierto con los Primigenios, é separados todos, dexaron a los Primigenios el señorío del Universo Mundo, ca tornando de Yit la dicha Grande Rraça, tomó la Su Morada en un tiempo de la Tierra por venir é todavía non conoscido de la que agora caminan por sobre della. E aquí mesmo aguardan Ellos fasta que tornen otra vegada de los bientos é las Vozes que ante los llebaron é Lo Que Caminó sobre los Bientos del Mundo é de los espazios vaçíos que están entre las Estrellas por siempre.Abdul Alhazred (Necronomicón). Según la traducción castellana. León (¿1300?). Hallada por F. Torres Oliver en el Archivo Histórico de Simancas.
Así, en su página 751 se reproducen ciertos versos que pronunciados en el momento adecuado harán que los seres exteriores vuelvan al asalto de la Tierra. Es en página que aparece la famosa cita que afirma: "Que no está muerto lo que eternamente puede soñar y con extraños tiempos aún la muerte puede morir"
La supuesta autenticidad de este libro la reflejó Derleth en su artículo "The Making of a Hoax", donde advierte cómo muchos lectores empezaron a insertar anuncios en diversas secciones y catálogos de librerías especializadas. Derleth cita, como ejemplo, un anuncio aparecido en 1962 en el que se reflejaba: "Alhazred, Abdul. Necronomicon. España, 1647. Encuadernado en piel algo arañada, descolorida, por lo demás buen estado. Numerosos grabados madera símbolos y signos místicos.Parece tratado en latín de magia ceremonial. Ex libris. Sello en guardas indica procede de la universidad de Miskatonic. Mejor postor".

¡HORROR, HORROR, TE NECESITO!
En definitiva, en un mundo descreído y sometido a los miserables espantos de la vida cotidiana, la mitología creada por Lovecraft y sus amigos vino a llenar un vacío. El terror de no llegar a fin de mes, de perder el trabajo, de estar malgastando la vida en una rutina insoportable es mucho más fuerte que cualquier fantasma o muerto en vida que se ande arrastrando por ahí. En estos opresivos y globalizados tiempos postmodernos, tal vez, para sentirnos vivos, necesitamos evocar los horrores arquetípicos que nos anuncian los Mitos.

Referencias:
"Los Mitos de Cthulhu", edición publicada por Alianza Editorial
http://www.abaforum.es/users/587/lovecraft.htm Lovecraft según Borges
http://rehue.csociales.uchile.cl/rehuehome/facultad/publicaciones/autores/lovecraft/hp.htm por Carles Bellver Torlà
Dossier Lovecrafthttp://www.geocities.com/SoHo/Cafe/1131/hpl.html por Carles Bellver Torlà y Eduardo Giordanino

jueves, 24 de julio de 2008

El Napoleón del crímen


Febrero 27th, 2008 Pertenece a Juntaletras, Visto y oído

El material del que nacen las leyendas es, a menudo, trivial. En la mente de casi cualquier aficionado al género policiaco la figura del profesor Moriarty se alza como el gran enemigo de Holmes, su némesis oscura, y uno tiene la sensación de que el detective de Baker Street y el malvado matemático pasaron media vida luchando el uno contra el otro.
Y sin embargo, si acudimos al canon holmesiano, vemos que Moriarty sólo aparece, y de forma fugaz, en una de las historias de Conan Doyle. Es mencionado, ya muerto, en un par de ellas más. Y en una de las últimas historias que su creador escribió sobre Holmes, el detective resuelve un misterio tras el que se adivina la mano del profesor.
Eso es todo. Un villano creado ex profeso para que Holmes y él se dieran muerte en las cataratas de Reichenbach y que, para Conan Doyle no tuvo la menor importancia: en aquel momento, cuando decide matar a su criatura en las páginas de «El problema final», necesitaba que Holmes se enfrentase a su mayor desafío, así que creó a ese temible profesor de matemáticas, poder en la sombra de una sobrecogedora conspiración criminal y enemigo juramentado de Sherlock Holmes.
Es probable que Conan Doyle no volviera a pensar en el personaje (salvo quizá en sus pesadillas, donde sin duda no podría evitar identificarse con él, visto el fallido intento que ambos habían llevado a cabo para hacer desaparecer a Holmes del mundo). En «La casa deshabitada», donde Holmes vuelve de entre los muertos, el profesor sigue fallecido y es con uno de sus lugartenientes, el coronel Sebastian Moran, con quien se las ve el detective. Más adelante, en otro relato, Holmes comenta de pasada que Londres se ha vuelto muy aburrido desde la muerte de Moriarty.
Eso, unido a su sombra en la tardía novela El valle del terror, es todo el rastro de Moriarty que hay en el canon holmesiano.
En realidad son los epígonos de Conan Doyle los que, encaprichados del temible profesor, hacen de él la criatura terrible y poderosa que hoy puebla la imaginación popular, y ellos son los verdaderos responsables de que el personaje alcance su verdadera estatura de “Napoleón del crimen”, tal y como Holmes lo describe la primera (y casi la última) vez que habla de él en el canon.
Y es curioso que buena parte de ellos sigan la tesis que nace al amparo de una frase de la espléndida biografía Sherlock Holmes de Baker Street escrita por W. S. Baring-Gould y donde se comenta que el joven Holmes sufrió lo indecible a manos de su preceptor de matemáticas, el profesor Moriarty. No sabemos cómo llegó Baring-Gould a esa conclusión (ese es uno de los aspectos más fascinantes y al tiempo más irritantes de su libro: lo poco que se molesta en explicar de dónde saca o en qué lugar ha documentado muchos aspectos de su biografía) pero los autores que se enfrentaron con Holmes después de la muerte de Conan Doyle parecen haberla encontrado terriblemente interesante.
Algo que podemos ver incluso en producciones cinematográficas como El secreto de la pirámide, donde se nos presenta a un Holmes adolescente cuyo primer villano es uno de sus profesores y que casi acabada la proyección (de hecho después de los créditos finales) se nos revela como Moriarty. La película, que contradice con alegría algunos de los más importantes hechos establecidos por el canon (la forma en que Holmes y Watson se conocieron, sin ir más lejos), es poco más que un agradable divertimento que, sin embargo, tiene en su haber el mérito de haberse anticipado en unos cuantos años a ese steam-punk que no hace mucho parecía de moda en las producciones cinematográficas de Hollywood y cuyo último ejemplo podría ser el fallido remake de La máquina del tiempo. También cuenta con el aliciente añadido de ser una de las primeras producciones cinematográficas donde uno de los personajes es creado digitalmente: el caballero medieval que se escapa de la vidriera de una iglesia.
En su primera novela, Nicholas Meyer ahonda en la tesis de Moriarty como profesor de matemáticas de un joven Holmes, y va unos cuantos pasos más allá, al hacerlo en parte responsable de la adicción a la cocaína del detective, adicción de la que se curará gracias a los esfuerzos del doctor Watson, su hermano Mycroft y el doctor Sigmund Freud. La novela fue editada en castellano como Elemental, doctor Freud (el mismo título que tuvo aquí la película basada en ella), con lo cual se perdía por completo la referencia canónica de su título original, ese The Seven-per-cent solution (La solución al siete por ciento) que hace alusión precisamente a la dosis de droga que Holmes se inyectaba tres veces al día.
Meyer es más conocido como director de cine y guionista que como novelista, especialmente entre los aficionados a Star Trek al haber sido director de la segunda y sexta películas de la serie y co-guionista de la cuarta, lo que no nos debe hacer olvidar su Los pasajeros del tiempo (Time after time) donde un H. G. Wells encarnado por un convincente Malcolm McDowell viajaba al siglo XX en persecución de Jack el Destripador -interpretado por ese secundario de lujo que es David Warner- para enamorarse, ya en nuestra época, de una Mary Steenburgen que parece condenada a tener romances con viajeros en el tiempo (véase si no Regreso al Futuro. Parte III).
En general, Meyer no ha tenido demasiada fortuna con los títulos en castellano de sus novelas. Su obra The Canary Trainer -El amaestrador de canarios, que de nuevo es una alusión a una frase de los relatos canónicos holmesianos-, donde enfrentaba a Holmes con nada menos que El fantasma de la Ópera de Gaston Lerroux, fue traducida en nuestro país como El ángel de la música. Por no mencionar que el traductor de Elemental, doctor Freud decide que “air guns” (fusiles de aire comprimido, como el que usa Sebastian Moran para intentar matar a Holmes) son en realidad “cañones antiaereos”.
Los giros de tuerca que los distintos autores han ido dando a la relación entre Holmes y Moriarty van de lo sorprendente a lo descabellado, con ocasionales incursiones en lo estúpido y alguna que otra idea brillante. En La última aventura de Sherlock Holmes, Michael Dibbin entrecruza los destinos de Holmes, Moriarty y Jack el Destripador en una historia que, aunque empieza a volverse previsible hacia la mitad, funciona sin problemas y aprovecha los puntos oscuros de las historias canónicas para meter de rondón entre ellos su propia teoría. Es una buena novela y quizá una de las historias donde la relación entre Holmes y Watson está explorada con más cariño e inteligencia. Algunas de sus páginas son desgarradoras, sin duda.
En la antología Sherlock Holmes a través del tiempo y del espacio, el temible profesor asoma unas cuantas veces y en algunos casos lo hace con cierta gracia. Reconozco que mi favorita de entre todas las historias de esa antología es la narración del Club de los Viudos Negros, de Isaac Asimov, donde Henry, el sagaz camarero del club, desvela el terrible contenido de La dinámica de un asteroide, el tratado de matemáticas que escribió Moriarty y que asombró y horrorizó a los científicos de su tiempo.
En Star Trek, la nueva generación, una recreación virtual de Moriarty (producto de Data, obsesionado por el detective victoriano y sus procesos mentales) pone en apuros en más de una ocasión a la tripulación del Enterprise. Ese Moriarty es un personaje fascinante y atractivo cuya historia, por desgracia, terminará resolviéndose de forma apurada y poco satisfactoria en un episodio de la séptima temporada (que estuvo dedicada, fundamentalmente, a ir atando cabos sueltos argumentales).
Pero quizá el autor que ha sabido dar un giro más sorprendente a la relación entre Holmes y Moriarty haya sido Robert Lee Hall, en cuyo Adiós, Sherlock Holmes explora la lucha entre ambos desde la perspectiva de la ciencia ficción. Estamos ante una novela que usa los elementos más intrigantes del canon (la reserva de Holmes a hablar de sí mismo, lo poco que se sabe de su juventud, el excéntrico carácter de su hermano) precisamente para contradecirlo y mostrarnos la verdadera historia que yace detrás. Cuenta con la virtud añadida de hacer que sea Watson el verdadero protagonista de la obra, un Watson que se ve obligado a investigar el pasado de su amigo sólo para descubrir que gran parte de lo que sabía de éste no era más que una cortina de humo. A medida que Watson va descubriendo el pasado oculto de su amigo podríamos sospechar que los derroteros que va la historia no serán muy distintos que los de La última aventura de Sherlock Holmes.
Afortunadamente no es así.
No desvelaré el final de la obra salvo para comentar que es, posiblemente, uno de los pastiches holmesianos más brillantes que he leído y con un giro de tuerca final tan bien fundamentado en elementos del canon que, después de leerla, uno casi podría pensar que Conan Doyle tenía algo parecido en mente pero nunca se decidió a escribirlo. Es cierto que resulta difícil de encontrar (sus dos ediciones en castellano, la de Planeta y la de Valdemar, hace tiempo que están fuera de circulación) pero pese a todo recomiendo a cualquier aficionado a la literatura holmesiana que intente buscarla. No quedará defraudado.
Una de las últimas apariciones públicas del profesor Moriarty ha sido en la serie de cómics (y en la mediocre película basada en ella) The League of Straordinary Gentlemen, obra de Alan Moore y Kevin O’Neill y donde el guionista de Watchmen y From Hell construye una deliciosa historia steam-punk al tiempo que narra la fundación del servicio secreto inglés, cuyos primeros agentes son nada menos que Mina Harker, el Doctor Hyde, Allan Quatermain, el capitán Nemo y Hawley Griffin, enfrentados a un anónimo (aunque fácilmente reconocible) doctor oriental por la posesión de la cavorita del profesor Cavor. En su aparición en el cómic, Moriarty no se muerde la lengua al calificar a Holmes de “drogadicto sodomita” y otras lindezas por el estilo y Moore y O’Neill nos los presentan como un hombrecillo encorvado cuya apariencia y ademanes parecen una mezcla del Shylock de Shakespeare y el señor Scrooge de Dickens.
Es precisamente en los comics (concretamente en los de las dos grandes compañías editoras norteamericanas, Marvel y DC) donde Moriarty ha encontrado a dos de sus más destacados hijos espirituales. Tanto el Kingpin de los tebeos de Spider-man y Daredevil como, y especialmente, el Lex Luthor que John Byrne y Marv Wolfman diseñaron tras las Crisis en Tierras Infinitas, deben mucho a ese “Napoleón del crimen”, respetable ciudadano en apariencia y cabeza en la sombra de una todopoderosa organización criminal, cuyos planes por la dominación del mundo se ven frustrados una y otra vez por la intervención del héroe de turno, quien podrá poner coto a sus maquinaciones, pero nunca detenerlas por completo.
Tiene sentido. Al fin y al cabo, si un héroe sobrevive y tiene descendencia espiritual también deben hacerlo sus enemigos, o el héroe perdería todo sentido como tal. Así, mientras Sherlock Holmes siga vivo en la imaginación popular, Moriarty no terminará de morir jamás.

Publicado originalmente en Cosecha Roja (Bibliópolis, crítica en la red)
© 2002, 2008, Rodolfo Martíne

Hold On - Wilson Phillips

Con una mano escribo y con la otra me sostengo

Roberto Rubiano Vargas (Bogotá, 1952). Narrador, fotógrafo y realizador de documentales y videos. Ha publicado, entre otros, Gentecita del montón, El informe de Galves, Una aventura en el papel, En la ciudad de los monstruos, Alquimia de escritor y Vamos a matar al dragoneante Peláez.

El vino, el licor, el trago, o sea todos esos fermentos de frutos y cereales que alteran la percepción, son parte de una amplia farmacopea que el hombre ha utilizado -desde que vive en sociedad- para celebrar sus alegrías o calmar sus ansiedades. Por lo menos así lo registran los vestigios de vida cotidiana que reposan en los museos del mundo. Copas del más variado diseño, botellas y alambiques testimonian que desde hace miles de años la humanidad se emborracha con lo que puede. En Dinamarca, proveniente de la edad de bronce, se encontró un recipiente que contenía los restos de una bebida hecha de la fermentación de cereales. «Para obtener una tosca cerveza -menciona Antonio Escohotado- basta masticar algún fruto y luego escupirlo; la fermentación espontánea de la saliva y el vegetal producirá alcohol de baja graduación». Las leyendas orales, los primeros versos conocidos, la Biblia y otros libros de origen sagrado y ritual mencionan una y otra vez la presencia de productos embriagantes en la dieta cultural de la humanidad. «Ay de vosotros, los que os levantáis de mañana a beber vino y llegáis a la noche ebrios de vino» (Isaías, 5.11). Un cronista de América, Waman Poma de Ayala, recuerda en el siglo XVI: «De como avía borracheras y taquíes (danzas ceremoniales) y no se matavan ni reñían; todo era holganza y hazer fiesta». El alcohol como uso ritual, como diversión o como recurso de autoflagelación, tiene una larga lista de usos y costumbres. Hacia el año 1000, Snorri Sturlusson, en su Saga de los jefes del valle del Lago, se queja de que «los jóvenes desean quedarse en casa, sentados junto al fuego, llenándose la panza de hidromiel y cerveza. Por ello la valentía y el ardor se hallan en plena decadencia…». La religión católica, pese a condenar el consumo del alcohol, incluye el vino en su ceremonia principal para hacer a sus feligreses sangre y carne con el Mesías. En la tradición griega tiene a Dionisio, que en la latina pasa a llamarse Baco. Dos caras para la misma deidad de la borrachera. El licor como rito sagrado de transformación personal tiene una larga relación con la literatura. Malcolm Lowry, uno de los autores fulminados por el alcohol, considera que «la agonía del ebrio encuentra su más exacta analogía poética en la agonía del místico que ha abusado de sus poderes». En todo caso, sea como combustible de trabajo para algunos escritores o ingrediente químico para memorables personajes de novela, la lista de libros escritos bajo los vapores del alcohol o de ilustres escritores beodos es tan larga como la propia literatura. Aunque no cabe decir que literatura sea sinónimo de borrachera, sí puede creerse que sin el vino y sus celebraciones tal vez se habría perdido una buena parte del patrimonio literario de la humanidad. No todos los escritores son borrachos y muchos han llegado a cuestionar moralmente el licor. Catulo, poeta y borracho declarado, cantaba las glorias del vino pero también se burlaba del alcoholismo de sus contemporáneos, y de sí mismo, en el siglo I de nuestra era. Boccaccio describió con palabras precisas -«No hay nada que sea tan deshonesto que no pueda ser contado con palabras honestas»- los placeres de la cama y de la mesa así como la picaresca del siglo XIV en los cuentos de su Decamerón, antes de sufrir una transformación espiritual que lo llevó a renegar de esta obra. Tolstoi y Chejov despreciaron a los bebedores. Sin embargo, el proyecto de libelo antialcohólico más célebre puede ser el de Fedor Dostoievski (tahúr y bebedor él mismo, hijo de alcohólico), quien se propuso redactar un pequeño folleto en contra del alcoholismo titulado Los Borrachos y terminó escribiendo Crimen y castigo, una de las novelas esenciales de la literatura rusa del siglo XIX.
Cada literatura tiene su propia tradición alcohólica. El vino fue compañía inseparable del dramaturgo Lope de Vega, el poeta Francisco de Quevedo y, en general, del siglo de oro español. En su reciente saga sobre el Capitán Alatriste, Arturo Pérez-Reverte rinde homenaje al insigne poeta bizco, espadachín, burlón, borracho y mujeriego al dibujarlo en su ambiente natural de oscuros mesones y duelos a muerte con acero desnudo. Del mismo modo, la poesía francesa del XIX estaría incompleta sin Baudelaire y sin el licor de ajenjo. Sin el whisky habría sido imposible la existencia de Malcolm Lowry, quien en su relato Cruzando el canal de Panamá regaló las palabras que dan título a este escrito. El irlandés James Joyce también era adicto al whisky y Samuel Beckett, quien fue su secretario por un tiempo, heredó su gusto por las altas aguas escocesas. Sin el ron, a la obra de Ernest Hemingway le faltaría octanaje, y Robinson Crusoe habría sufrido mucho de no haber sido por los tres barriles de ron que Daniel Defoe le hizo salvar del naufragio. Hasta los escritores más insensibles a la botella se han interesado en algún borracho en cierto momento de su carrera, para incluirlo en sus obras como personaje.

EL BAR DE LOS ESCRITORES
Resulta obvio que el vino sea la bebida más relacionada con la literatura, porque después de la cerveza es una de las más antiguas formas de la ebriedad conocida por la humanidad. Lo probó Homero en el siglo I, bajo la forma de la retsina griega que también emborrachó a los amigos de Lawrence Durrell en Corfú, antes de la segunda guerra mundial, según lo contó su hermano Gerald, biólogo y humorista, quien hizo un amplio retrato de la familia Durrell en varios de sus libros. Se sirvió con abundancia bajo la forma de champaña en las fiestas en las cuales dilapidó su fortuna Alejandro Dumas y con moderación en las escasas visitas que recibió Marcel Proust, un autor que vivió de noche y durmió de día. La mayoría de escritores ha dejado una pequeña receta para el gran catálogo universal de la ebriedad. Raymond Chandler, el maestro de la novela negra y borracho profesional, dejó la receta del gimlet en su más acabada novela, El largo adiós. Escribió Chandler: «El verdadero gimlet está hecho mitad de gin y mitad de jugo de lima de Rose y nada más. Deja chiquito al martini». A su vez Hemingway, en Islas en el golfo, incluyó su propia receta del daiquirí, que esencialmente consistía en eliminarle el azúcar. El maestro Faulkner, cuya afición a la botella se materializó en casi todos sus libros plagados de humo de tabaco y violencia, nunca dejó de destacar entre párrafo y párrafo el buen whisky de centeno, característico del sur de los Estados Unidos. Claro que la mayor parte correspondió a whisky destilado ilegalmente; como se nota en su relato Cuestión de leyes, «... no estaba dispuesto a permitir que ni George Wilkins ni nadie viniera a la región en la que él había vivido durante 45 años y se pusiera a hacerle la competencia en un negocio que, desde sus comienzos, venía trabajando cuidadosa y discretamente por espacio de 20 años; desde que montó su primer alambique (...) No tenía miedo de que George lograra robarle parte de su clientela de siempre con aquella especie de bazofia para cerdos que había empezado a fabricar hacía tres meses y a la que llamaba whisky». El ron, bebida de recios hombres de mar, pertenece con propiedad a la literatura del Caribe, aunque en el siglo XIX emborrachó a los piratas que acompañaron al tigre de la Malasia en su aventura libertadora narrada en muchas novelas de Emilio Salgari, a los marineros de Robert Louis Stevenson y a los aventureros de Jack London. Hemingway equipó al viejo Santiago que luchó durante tres días con el gigantesco pez devorado por los tiburones, en El viejo y el mar, con una pequeña dosis de buen ron cubano. También está presente, de manera discreta, en algunos pasajes de Alejo Carpentier y bajo la forma de daiquirís y mojitos en Tres tristes tigres, de Cabrera Infante. Fue cantado en la poesía de Nicolás Guillén y bebido por los jóvenes juerguistas de las últimas páginas de Cien años de soledad.
Existen bebidas muy regionales, como el pisco, que se encuentra en Conversación en la catedral, de Mario Vargas Llosa. «¿Cuándo se jodió el Perú, Zabalita?», una de las más largas bebetas de la novela latinoamericana, pues está situada de principio a fin en un bar de Lima llamado La Catedral. El pisco está presente en la obra de otros escritores peruanos como José María Arguedas y en no pocos cuentos de Julio Ramón Ribeyro. Aunque el cuento alcohólico esencial para este último, también bebedor y empedernido fumador (tanto que escribió un libro Sólo para fumadores), es Las botellas y los hombres, un encuentro entre un hijo arribista y su padre calavera durante el cual viven una larga borrachera de patético final que empieza con cerveza, sigue con pisco y termina con «champán». Otra bebida andina, la chicha, está presente en la obra de Jorge Icaza, de Arguedas y de Manuel Scorza. También acompañó las noches de bohemia pueblerina de Julio Flórez, el Jetón Ferro y otros poetas que escamparon de la guerra de los Mil Días en las chicherías donde se reunía la Gruta Simbólica a declamar los chispazos y versos festivos que caracterizaron la literatura bogotana de comienzos del siglo XX. Literatura de borrachos pueblerinos. En el caso del ecuatoriano Icaza, la chicha, el aguardiente y la cerveza son un recurso dramático para hundir a sus personajes, como el chulla Romero y Flórez, en el fondo de la desesperanza social donde habitan. A diferencia de Lowry, que considera la saga alcohólica una elección individual, Icaza recurre al alcohol como a un látigo para fustigar la miseria de la cultura andina. Horacio, en Rayuela, ofrece vino francés «de la casa» a los clochards junto a los puentes del Sena. Y con sus amigos del «club de la serpiente» lo consume con generosidad. Luego, en Buenos Aires, con Traveler y Talita, sigue bebiendo vino argentino para matizar tanto mate. Más al sur de los Andes, en El lugar sin límites, de José Donoso, la Japonesita y la Manuela le sirven vino chileno a don Alejo en un prostíbulo perdido en medio de los viñedos de la región vinatera austral. O más exacto sería decir en medio del infierno, el lugar sin límites. Cerca de este sitio, entre la tierra y el cielo, está Jorge Luis Borges, un autor cuya obra está llena de personajes que beben y sin embargo dejan la sensación de que no son un elemento de interés para el autor, sino tan sólo un recurso más de su juego literario. Son cuentos habitados por cuchilleros y borrachos que beben «copas», beben «ginebras», toman «cañas». Como los hermanos Nilsen, de La intrusa, borrachos, pendencieros y asesinos pasionales, que matan a la mujer que comparten para no dañar su relación filial. Es que en el amplio bar de los escritores todo cabe, todo vale.

OTRAS VOCES, OTROS TRAGOS
De las bebidas de otras latitudes podemos mencionar el vodka, que inspiró a Dostoievski y produjo repulsa al médico y cuentista Antón Chejov: «El ruso es un cerdo -escribió éste en una carta de viaje, en 1890-: si le preguntan por qué no come carne ni pescado, lo achaca a la ausencia de transporte. Sin embargo se encuentra vodka hasta en los pueblos más apartados de Rusia, y en la cantidad que a usted le plazca...». La cerveza, la bebida alcohólica más antigua del mundo, tiene un amplio listado de escritores adictos a ella. Empezando por los japoneses, quienes beben una variante de la cerveza que no tiene gas ni hace burbujas: el sake. Mishima, Oe, Tanizaki o el medio británico Kazuo Ishiguro hacen brindar una y otra vez a sus personajes con sake. Obviamente entre los autores cerveceros hay que citar a Günter Grass, aunque éste en sus libros parece más inclinado al aguardiente alemán. Baudelaire la odiaba -«Se trata de una bebida extraída de los excrementos de la ciudad»-, pero en cambio a Ernst Jünger (alemán también) le gustaba recordar el lema de una embotelladora: «La cerveza vuelve la sed agradable». Y Rousseau en su Emilio le acreditó diversos beneficios para la salud: «Ese hombre nunca ha bebido otra cosa que cerveza corriente; siempre se ha alimentado con verduras y nunca ha comido carne, salvo en ciertos banquetes que ofrecía la familia. Al presente tiene 113 años, oye perfectamente, tiene buen aspecto y camina sin bastón». En la actualidad la cerveza se consigue en abundancia (y enlatada) en esos moteles baratos y bares de mala muerte frecuentados por los personajes de Raymond Carver y Richard Ford, los más destacados autores de la reciente «literatura de garaje». .
Entre la larga lista de tragos regionales cabe mencionar el aguardiente colombiano, cuyo más destacado proveedor literario es el antioqueño Manuel Mejía Vallejo. Sus personajes lo consumen con el mismo entusiasmo con que su creador solía hacerlo. Jairo, en Aire de tango, bebía un trago de aguardiente antes de lanzar sus certeros cuchillos directo al pecho del enemigo. Las puntas ecuatorianas, un destilado de caña (alcohol al 98%), junto con la chicha, son parte del Chulla Romero y Flórez de Icaza. El tequila tiene un amplio catálogo bibliográfico, que va desde Los de abajo de Mariano Azuela hasta Bajo el volcán, aunque como recuerda Vicente Quirarte, «La Revolución no bastó para que el tequila se impusiera como bebida nacional». Los amigos de Ramón López Velarde bautizaron el estreno del vate como cronista con una botella de coñac. En su novela La batalla en el desierto, ubicada en pleno despliegue alemanista, José Emilio Pacheco subraya la urgencia de la clase media por acudir a bebidas extranjeras y «blanquear el gusto de los mexicanos».

COMBUSTIBLE LITERARIO
Cada escritor tiene, o tuvo, el trago que se merece. El vaso que acompañó sus cuitas de amor, sus momentos de depresión ante la incapacidad de iniciar una nueva novela, o la celebración de un nuevo contrato o algún premio literario. Pues siempre, en una u otra forma, el licor está junto a los escritores: como inspiración, como evasión o como diversión. Entre aquellos con vocación para escribir bajo los vapores del alcohol se destaca John O'Brien, autor de Leaving Las Vegas, novela sobre un borracho que decide morir desocupando botella tras botella. O'Brien, en la vida real, ayudó al alcohol a cumplir su mortífera labor pegándose un tiro. Pero el más destacado, sin duda, es Malcolm Lowry, quien no sólo llevó a cabo su obra borracho sino que elevó a categoría estética la larga borrachera del cónsul de Cuernavaca, protagonista de Bajo el volcán, su novela más conocida. Incluso un acucioso investigador literario hizo una relación de la diversidad y el número de tragos consumidos en esta novela, que es una obra de culto entre lectores y escritores del mundo entero. En ella se consumen todos los tragos occidentales, vodka, gin y whisky. Abundantes cantidades de tequila -«sabe a agua oxigenada o gasolina», dice uno de los personajes que dialogan con el cónsul mientras lo toman acompañado de sal con chile anaranjado- y diversas variedades de mezcal, la brava bebida mexicana que puede producir entre bebedores poco expertos alucinaciones y otras variantes psicodélicas. Aunque la embriaguez, el equívoco y la vida maldita fueron expresión del romanticismo de Shelley, Byron y demás colegas de fines del siglo XVIII, en realidad el protagonismo de los escritores borrachos, alcohólicos y perdidos vino a darse con el proceso de industrialización del siglo XIX. Un ejemplo típico es el de Edgar Allan Poe, quien murió víctima del delirium tremens en la puerta de una taberna. Charles Dickens, el cronista de la miseria urbana, hizo un retrato más bien patético de esos desalmados personajes abusadores de niños en Oliver Twist. Emilio Zola, a su turno, presentó la brutalidad del proletariado víctima del vino y la explotación patronal en Germinal.
Resulta curioso mencionar que la palabra «anarquía», que algunos comentaristas de libros relacionan con la vida de los escritores bohemios y borrachos, no tiene nada que ver con la realidad. Como nos recuerda Hans Magnus Ezemberger en El corto verano de la anarquía, los anarquistas eran personas de hábitos muy regulares, con compañeras o compañeros fijos y casi cero alcohol en su vida, el vino sólo era para cenar y poco más. Así que entre el anarquismo y la dipsomanía no existe relación alguna. Otra cosa es ir contra la corriente, o lo que hace unas décadas se llamó contracultura. El ajenjo, un licor que caracterizó la contracultura del siglo XIX, fue adoptado por poetas como Baudelaire, considerados malditos por la academia, que veía en sus aberrantes costumbres un delito contra la tradición cultural francesa: «Nada puede igualar, oh botella profunda, / el penetrante bálsamo que tu panza fecunda / guarda para el poeta de las piadosas voces». A esta generación de «flores del mal» pertenecen poetas como Verlaine y por supuesto el más maldito de todos, el joven Rimbaud que escribió, como se dice, su obra completa de un tirón y después se fue a traficar armas, marfil y toda clase de mercancías ilegales al África.Otra generación bañada en el alcohol industrial fue la que Gertrude Stein bautizó como la Generación Perdida. El grupo de Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Ford Maddox Ford y muchos otros que utilizaron el París de entreguerra para vivir de las ventajas del cambio de moneda y absorber el bagaje cultural que no existía en el provinciano Estados Unidos de la primera mitad del siglo XX. En uno de los cuentos de París era una fiesta, Hemingway refiere que cuando trabajaba en su hotel de Montmartre «guardaba una botella de kirsch que trajimos de la montaña y echaba un trago cuando se acercaba el fin de un cuento o el final de una jornada de trabajo». Sin embargo, Scott Fitzgerald fue el más destacado borracho de este grupo. Murió a los 46 años, en Hollywood, mientras trataba de reanudar su fallida carrera de guionista cinematográfico, víctima de un paro cardíaco. Estaba borracho al momento de morir. Después de esta generación siguió la generación Beat de la posguerra. Escritores que comenzaron a probar toda clase de embriagantes y estimulantes. Allen Ginsberg, Jack Kerouac o William Burroughs abrieron otra dimensión a la embriaguez y los estímulos a la percepción. Si bien se iniciaron con estimulantes bélicos como la benzedrina o la anfetamina, y fueron de los primeros experimentadores con el ácido lisérgico, siempre y sobre todas las cosas, se distinguieron por ser un grupo de ebrios militantes del alcohol en todas su variedades. El patrón supremo, Jack Kerouac, el más destacado narrador de la generación Beat, hizo una abundante obra literaria de tumbo en tumbo. Fue tan prolífico que escribió una novela, Del campo y la ciudad, en un largo rollo de papel para no perder tiempo con el cambio de hoja. Cuando mecanografiaron el rollo de manera normal dio una extensión de casi mil cuartillas. Su vida fue una larga borrachera ambientada por los sonidos originales de una música que influiría en todas las generaciones posteriores: el jazz interpretado por otro famoso borracho: Charlie Parker, sobre el cual -para completar la simetría- Cortázar escribió su conocido relato El perseguidor. Jack Kerouac falleció de una manera típica para un alcohólico: una hemorragia interna producto de la ruptura de las venas del esófago que no pudo ser controlada pese a las 17 transfusiones que le hicieron. Muerte parecida tuvo el irlandés Dylan Thomas, uno de los grandes poetas británicos de este siglo y conocido borracho. Murió en Nueva York, en el legendario Chelsea Hotel (habitación 206), antes de un recital, víctima de un ataque cardíaco. En este mismo hotel trabajó (borracho) O'Henry y murió (bebiendo) el poeta irlandés Brendan Behan. También bebieron (y escribieron) durante diversas épocas Tennessee Williams y Vladimir Nabokov. Por contradicción, el único que no se mató ni se drogó y casi ni bebió en él fue el padre de todos los vicios, don William Burroughs, quien opinaba que el Chelsea Hotel «Parecía haberse especializado en muertes de escritores célebres... (sin embargo) era un hotel sin problemas, aunque pasaban montones de cosas... asesinatos, suicidios, sobredosis...».
Los hoteles son lugar favorito de los escritores para vivir, para beber y para escribir. La lista es muy amplia y no caben sino unos pocos ejemplos. En hoteles vivió Jean Genet y por supuesto un impenitente borracho llamado Charles Bukowski. Hemingway escribió en el Dos Mundos de La Habana y en el Crillon de París. En moteles pasó mucho tiempo Raymond Carver y en moteles se desarrolló gran parte de la obra de Kerouac. Después de este autor y de la generación Beat, se desencadenó una frenética utilización de fármacos, licores y productos para machacarse el coco. Entre los años sesenta y el presente, la humanidad conoció más variedad de formas químicas para disfrutar de la alteración de los sentidos, que todas las culturas humanas anteriores. Por eso hoy la perdición no tiene ese toque de genialidad que se le atribuyó en el pasado. Ahora ser periquero o borracho no garantiza la genialidad ni nada parecido. La creciente pasión por la obra de un poeta como Raúl Gómez Jattin afortunadamente debe más a su calidad que a la afición de su autor por la marihuana y el Tres Esquinas.

SERVIR A DOS SEÑORES
Para escribir bajo los efectos de la ebriedad se necesitan condiciones culturales específicas. Tal vez una de las muchas diferencias entre el sistema de trabajo de los anglosajones y los hispanoamericanos es que mientras los primeros escriben en medio de la resaca o en la turbulencia de la borrachera, los segundos parecen necesitar que la ebriedad y el trabajo estén separados. Lawrence Durrell, autor del Cuarteto de Alejandría, por ejemplo, pese a su conocida capacidad para absorber alcohol era capaz de componer y dejar lista para imprenta una novela en siete semanas de trabajo. La energía para el trabajo, en condiciones alcohólicas, es muy común en los escritores anglosajones, pues su educación calvinista les impulsa a cumplir responsablemente con su cuota diaria de palabras escritas sin importar el alto grado de alcohol que circule por su sangre. William Faulkner tenía una habitación pagada en un hospital de Memphis para recuperarse de sus periódicas crisis de alcohol y de esta manera no interrumpir su trabajo, que se hacía manteniendo la caldera a todo vapor mediante amplias dosis de whisky de centeno. Graham Greene es otro autor que podía recoger información para sus documentadas novelas sin apearse de la botella. «El alcohol es como el amor -le hace decir Raymond Chandler a Terry Lennox en El largo adiós-. El primer beso es magia; el segundo, intimidad; el tercero, rutina. Después de eso lo único que hacemos es desvestir a la muchacha». Sin embargo, Chandler mezclaba largas horas dedicado a desvestir a la muchacha con disciplinadas jornadas para cumplir sus obligaciones editoriales y cinematográficas. En Hispanoamérica la situación es más bien inversa. En los años del famoso boom era conocida la decisión de Mario Vargas Llosa, que hasta el cigarrillo dejó con el argumento de que no podía servirse al mismo tiempo a dos señores, el de la molicie y el del trabajo. Gabriel García Márquez también cambió su estilo de vida, entre borrachos, putas y chulos, como cuenta Dasso Saldívar en su documentada biografía, para poder desarrollar su obra en la sobriedad de la vida familiar. Curiosa actitud ésta en un oficio como el de la literatura, una de cuyas características es que necesita cierta holgazanería para realizarse. Holgazanería que permite echar globos al aire y así crear un mundo paralelo al aburrido mundo cotidiano. Por eso, a lo largo de la historia de la literatura, la ebriedad ha estado presente como complemento de este oficio que mantiene al hombre entre el sueño y la realidad. Entre la mentira y la verdad. El oficio del encantamiento a través de la palabra.
 
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